
El Valencia Basket se encuentra en una situación delicada al viajar a Israel para enfrentarse al Maccabi, en un contexto marcado por la polémica. Después de casi 800 días en los que los equipos israelíes no pudieron disputar partidos en su país debido a la matanza de Gaza, el club valenciano aterriza en una zona donde persiste la intranquilidad respecto a la seguridad. Juan Roig, propietario del club, y el entrenador Pedro Martínez, ya habían expresado sus preocupaciones respecto a la normalización del contexto en Israel, apuntando a que los directivos que toman decisiones no son quienes deben enfrentarse a los potenciales riesgos. El partido no se celebrará en la ubicación habitual del Maccabi, el Menora Mivtachim Arena, sino en el Pais Arena de Jerusalén. La Euroliga ha impuesto medidas específicas para garantizar la seguridad durante la estancia del Valencia en Israel, incluidas escoltas y evitar largas esperas en la aduana.
El regreso de los equipos israelíes a su país ha sido un proceso complicado, con partidos que anteriormente se disputaban en ubicaciones como Belgrado y Sofía, pero que ahora vuelven a su territorio original. El Maccabi, un club con una rica historia en la competición europea, celebró su regreso en un partido contra el Asvel Villeurbanne, que marcó el fin de su exilio con un contundente mensaje de su afición: «We’re back». El entrenador del Maccabi, Oded Kattash, expresó su emoción al volver a jugar frente a sus seguidores, rememorando el evento inicial que provocó su salida del país, el atentado de Hamás el 7 de octubre de 2023. A pesar del entorno políticamente tenso, el Valencia Basket, bajo el liderazgo de Pedro Martínez, ha estado mostrando un rendimiento excelente en la Euroliga, con un récord destacable de 11 victorias en 16 partidos, lo que les sitúa en una posición competitiva junto a equipos como el Barcelona y el Hapoel.
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