
La relevancia del océano como uno de los activos más estratégicos del planeta ha impulsado la necesidad de una diplomacia a alto nivel que fomente la cooperación internacional en su gestión sostenible. Este vasto cuerpo de agua cubre más del 70% de la superficie terrestre y es esencial para mantener la vida y proporcionar empleo e ingresos a millones de personas, principalmente en países en desarrollo. La crisis climática también es considerada una crisis oceánica, lo que exige un diálogo entre naciones y una alineación estratégica con una economía oceánica sostenible y equitativa. Con el potencial de generar billones de dólares, se requiere una responsabilidad compartida y alianzas tangibles, como las representadas por el buque noruego de vela, Statsraad Lehmkuhl, que arribará a La Paz, México, en el contexto de la One Ocean Expedition 2025. Esta misión simboliza una unión de esfuerzos entre México y Noruega, en línea con la Década de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible de la ONU.
La elección de La Paz, estratégica por su cercanía al biológicamente diverso Golfo de California, resalta el impulso hacia una economía oceánica sostenible. México y Noruega colaboran mediante políticas integradas y la gestión sostenible de sus áreas marítimas, un enfoque compartido en el Panel de Alto Nivel para una Economía Oceánica Sostenible. México ha cimentado su visión oceánica mediante marcos internos y el Caucus de Océanos en la LXVI Legislatura, fortaleciendo la diplomacia parlamentaria y promoviendo la gobernanza de los mares. La OOE servirá como plataforma para discutir temas multilaterales y fomentar asociaciones que desarrollen la acuacultura sostenible, vital para la resiliencia global. Este esfuerzo simboliza una inversión estratégica en la prosperidad nacional y las cadenas de suministro, asegurando océanos saludables y un futuro más seguro.
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