Recientes declaraciones del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, han expuesto una preocupante estadística sobre la educación en México: más de siete millones de jóvenes no están matriculados en educación media superior. Esto representa a dos de cada diez adolescentes que enfrentan exclusión educativa debido a brechas sociales, interrumpiendo sus trayectorias y creando un rezago educativo significativo. En el marco del aniversario de la Escuela Nacional Preparatoria 8 “Miguel E. Shulz” en Ciudad de México, Lomelí enfatizó la importancia de integrar a estos jóvenes tanto en los sistemas educativos como en los mercados laborales para evitar que queden sin oportunidades. El rector señaló la responsabilidad de la UNAM de ampliar el acceso a la educación media superior mediante planes de estudio más pertinentes, añadiendo que la universidad ofrece más de 280.000 becas para apoyar a sus estudiantes.
Además, Lomelí alertó sobre las presiones emocionales a las que está expuesta la generación actual, marcada por el impacto de la pandemia y el entorno digital constante. Durante la crisis sanitaria, más de cinco millones de jóvenes abandonaron sus estudios, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Entre 2016 y 2024, la proporción de jóvenes que lograban mayor escolaridad que sus padres descendió del 72% al 67%. Sin embargo, en un esfuerzo por reducir el analfabetismo, la Secretaría de Educación Pública (SEP) reportó una disminución a un 3.8% en 2025, atribuyendo parte de este éxito a intervenciones en el estado de Chiapas, que concentraba gran parte de la población analfabeta del país. A pesar de estos avances, Lomelí destacó la necesidad de enfrentar las desigualdades persistentes y mejorar las oportunidades educativas para todos los jóvenes mexicanos.
Leer noticia completa en El Pais.
