El 3 de agosto se conmemoró el décimo aniversario del genocidio yazidi perpetrado por Dáesh en Sinjar, Irak. El acto tuvo lugar en el recientemente inaugurado “Memorial del Genocidio Yazidi” en Solagh. El ataque de Dáesh en 2014 desplazó a más de 200,000 personas, con miles de muertos, esclavizados y desaparecidos. La ciudad fue liberada en 2015 y, aunque Irak ha recuperado territorios, Sinjar permanece en ruinas con una frágil gobernanza dividida entre el Estado Federal Iraquí y el Kurdistán Iraquí. La región sigue controlada por milicias paramilitares, lo que contribuye a la inseguridad y la falta de oportunidades, dificultando el retorno de desplazados. Inicialmente apoyados por numerosas ONGs, la ayuda se ha reducido con la aparición de nuevas crisis globales. A pesar de las dificultades, se enfatiza la necesidad de fortalecer las débiles instituciones locales y mantener el apoyo a los desplazados.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.