

Un fallo judicial en Albacete pone fin a un largo enfrentamiento entre herederos por un inmueble familiar, ordenando la venta en pública subasta de la vivienda que sirvió como domicilio conyugal. La decisión, emitida el pasado 22 de septiembre por el juez Tomás Cabañero Luján, surge tras la imposibilidad de llegar a un acuerdo entre las partes y la falta de liquidez de uno de los herederos para comprar la parte de los demás.
El proceso se inició con una impugnación del cuaderno particional presentado en octubre del 2024, en la que Maite e Iván, representados por sus abogados, objetaron la valoración catastral del inmueble, estimada en aproximadamente 65.000 euros, y solicitaron que la propiedad fuera subastada públicamente en lugar de adjudicársela a uno solo de los herederos mediante pago en metálico. La disputa se centraba en el modo de reparto del bien, ya que todos los titulares tienen una participación indivisa en la vivienda, sin que existieran discordancias respecto a los porcentajes de propiedad o el pasivo heredado.
Una audiencia en la que inicialmente habían manifestado conformidad, cambió la postura de dos de los herederos, Tarsila y Olegario, quienes propusieron apoyar la venta pública. La posición unificada de los herederos en favor de la subasta fue determinante para el fallo final, que recordó que la jurisprudencia del Tribunal Supremo permite la adjudicación solo cuando hay fondos suficientes para compensar a los coherederos o cuando estos aceptan la venta en subasta. Como en este caso la heredera Maite aclaró que no disponía de los recursos para pagar la parte correspondiente a los demás, la opción fue la subasta conforme a lo estipulado en el cuaderno particional.
El juez también rechazó una solicitud de Tarsila para dividir el pago entre solo algunas de las hijas del fallecido, considerando que la falta de personación de una heredera no equivale a una causa de desheredación. Además, impuso costas procesales a Maribel, Tarsila y Olegario, debido a su oposición inicial y a la posterior variación de postura durante la vista.
El resultado de la subasta será que el bien se venderá bajo las reglas del procedimiento judicial, y el monto obtenido se distribuirá entre los herederos en proporción a sus cuotas, descontando gastos y pasivo. La resolución, aún susceptible de apelación ante la Audiencia Provincial, contempla que la difusión pública de la sentencia está protegida por la normativa de protección de datos personales, y que la venta se realizará conforme a las reglas de la ley, garantizando un proceso transparente.
Este fallo refleja cómo los procedimientos judiciales, en especial en casos de bienes indivisibles, buscan equilibrar la equidad en la repartición con la realidad económica de los herederos, priorizando siempre la vía de la subasta para asegurar la distribución justa y ordenada del patrimonio familiar.
