En una muestra de creciente descontento social, miles de personas se congregaron este domingo en las calles de Madrid para exigir medidas inmediatas que frenen la subida descontrolada de los alquileres y aseguren el acceso a una vivienda digna. Bajo el lema «Se acabó: bajemos los alquileres», la manifestación reunió a colectivos sociales y sindicatos, siendo UGT Madrid uno de sus principales convocantes.
Marina Prieto, secretaria general de UGT Madrid, se erigió como una de las voces más representativas del evento. Sus declaraciones, rotundas y sin rodeos, cuestionaron la actual dinámica del mercado inmobiliario: «La vivienda no es un lujo, es un derecho fundamental que hoy está en manos de grandes fondos y especuladores que lo único que hacen es inflar los precios, mientras que las familias trabajadoras no pueden pagar un alquiler digno», afirmó Prieto, encapsulando el sentir generalizado de una ciudadanía ahogada por precios de alquiler cada vez más altos.
El fenómeno de la especulación inmobiliaria ha sido identificado como el motor principal de la crisis habitacional que azota especialmente a ciudades como Madrid y Barcelona, donde un mercado a merced de intereses financieros ha despojado a muchos de la posibilidad de tener un techo seguro y estable. Para Prieto, la pasividad gubernamental es parte del problema. «Llevamos demasiado tiempo viendo cómo las instituciones permiten que los precios suban sin control», sentenció, subrayando la urgente necesidad de una reforma política que ponga fin a esta tendencia.
La manifestación se centró en la demanda de implementar un sistema de control de precios que detenga el abuso del mercado por parte de los grandes propietarios. Datos recientes revelan un aumento del 30% en el coste del alquiler en ciertas áreas de Madrid durante los últimos cinco años, mientras que los salarios apenas han crecido un 5%, abocando a muchas familias a situaciones económicas precarias.
Prieto hizo un llamado a replantear la percepción de la vivienda, instando a las autoridades a tomar medidas decisivas para regular un mercado desbocado y aumentar la oferta de vivienda pública y social. «No podemos seguir permitiendo que la vivienda se vea como un bien de consumo más», insistió, refiriéndose a la necesidad de asegurar viviendas que cumplan con estándares de calidad y salubridad mínimamente adecuados.
Asimismo, se hicieron eco críticas hacia las políticas europeas en materia de vivienda. Aunque la propuesta de Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, de un Plan Europeo de Vivienda Asequible ha sido reconocida, los manifestantes no pudieron ocultar su escepticismo. Marina Prieto subrayó la necesidad de que el gobierno español implemente soluciones efectivas y urgentes. «Es el gobierno de España el que tiene que actuar ahora para frenar la burbuja del alquiler», advirtió, destacando que las directrices europeas deben ser complementadas con políticas nacionales sólidas.
La jornada de movilización concluyó con una promesa de continuidad en la lucha. Los organizadores dejaron claro que, si no se toman acciones concretas, las protestas prevalecerán. «Hoy hemos dado un paso importante, pero esto no acaba aquí», concluyó Prieto, reafirmando el compromiso de UGT Madrid en liderar este crucial movimiento social.
La incertidumbre alrededor del futuro de la vivienda en España persiste, pero lo que queda patente es la creciente impaciencia de una sociedad decidida a no tolerar más una situación que se considera insostenible y apremiante.
Fuente: UGT Madrid