
La borrasca Oriana dejó un impacto significativo en la península ibérica durante el fin de semana, provocando la muerte de una mujer de 46 años y heridos a otras 85 personas en Cataluña. Este fenómeno meteorológico trajo consigo fuertes vientos, lluvias e incluso nieve, que resultaron en inundaciones y el cierre de puertos, colegios y espacios públicos en las zonas afectadas. En Madrid, las fuertes rachas de viento alcanzaron hasta 100 kilómetros por hora, generando una imagen inusual de grandes olas en el embalse de Navacerrada. La presa, actualmente al 83% de su capacidad, está liberando agua por motivos de seguridad. Este frente de borrascas ha contribuido al incremento del nivel de los embalses en la Comunidad de Madrid, muchos de los cuales superan el 80% de su capacidad.
El impacto de Oriana también se dejó sentir en la capital, donde se decidió cerrar los nueve parques históricos, incluido El Retiro, como medida preventiva debido al alto riesgo de caída de árboles. Esta clausura comenzó el sábado y se ha extendido durante el fin de semana. Las precipitaciones de las últimas semanas han alcanzado niveles récords en varias estaciones meteorológicas de España, y poblaciones como Grazalema en Cádiz han sufrido inundaciones severas, llevando al desalojo completo de sus habitantes. A pesar de la disminución de la intensidad de los vientos, las alertas meteorológicas por condiciones adversas continúan en diferentes regiones del país, aunque el aviso por fuerte oleaje ha sido levantado.
Leer noticia completa en El Pais.
