El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrentó un intento de atentado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, en el hotel Hilton. Aunque el incidente dejó a los 2,500 asistentes en alerta por el sonido de disparos en una planta superior, el mandatario fue rápidamente evacuado por el Servicio Secreto. En una conferencia de prensa posterior, Trump elogió la actuación de sus agentes, aunque admitió que dificultó su tarea por querer observar la situación. El atacante, identificado como Cole Allen Thomas, intentó ingresar al evento con armas y dejó un manifiesto revelador de sus intenciones, generando un fuerte rechazo por parte del presidente, quien atribuyó el ataque a un «odio contra los cristianos».
Trump, en conversaciones con medios como Fox News y CBS News, se mostró desafiante, minimizando su preocupación ante la posibilidad de heridos y revelando que su esposa, Melania, sospechó antes que él del peligro. Aunque inicialmente mostró sintonía con la prensa, el presidente volvió a su habitual postura crítica, especialmente tras la lectura de un extracto del manifiesto de Allen, en el que se le acusaba de delitos graves. Trump negó las acusaciones con vehemencia y criticó a la periodista por mencionar el documento. Finalmente, instó a que la cena se reorganizara en un plazo de 30 días con mayor seguridad, subrayando la importancia de no dejarse amedrentar por acciones de ese tipo.
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