
La Administración de Donald Trump ha intensificado su confrontación con la Unión Europea al imponer sanciones a personalidades europeas vinculadas a la moderación de contenido y la lucha contra el discurso de odio en redes sociales como X, de Elon Musk, y Facebook. Estas acciones sin precedentes fueron anunciadas este martes por la noche, en un movimiento que implica prohibir la entrada a EE.UU. de los sancionados, entre los que se encuentra Thierry Breton, excomisario europeo responsable de la ley de servicios digitales. El Departamento de Estado de EE.UU., liderado por Marco Rubio, acusa a estas figuras de participar en lo que denominan «censura a estadounidenses» en el extranjero, en una aparente respuesta a las estrictas regulaciones tecnológicas que la Unión Europea impone a las plataformas estadounidenses.
En un comunicado en la red social X, Rubio indicó que la Administración Trump se posiciona en contra del “ecosistema de ONG censoras” y la “maquinaria industrial de la censura global”. Washington insiste en que no tolerará lo que percibe como censura extraterritorial ejercida por europeos sobre plataformas estadounidenses. Este conflicto refleja la creciente tensión entre EE.UU. y Europa en torno a la regulación digital y el control de contenido, y viene acompañado de la amenaza de ampliar la lista de sancionados si las posturas europeas no cambian. La medida ha generado un estado de alerta en las relaciones transatlánticas, marcando un nuevo capítulo en la cada vez más complicada interacción sobre soberanía digital y libertad de expresión.
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