El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado confusión ante los medios al anunciar fechas contradictorias sobre la imposición de aranceles a México y Canadá. Inicialmente, el mandatario había declarado que los aranceles entrarían en vigor el 4 de marzo, pero en una reciente declaración afirmó que comenzarían el 2 de abril. Esta situación de incertidumbre parece corroborar la inconsistencia del presidente en la fijación de fechas clave en su estrategia comercial, dado que anteriormente ya había postergado estas medidas, incidiendo significativamente en los mercados internacionales. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, no quiso corregir a Trump durante una conferencia de prensa, a pesar de la evidente confusión, y Trump finalmente reafirmó que el inicio de los aranceles sería el 4 de marzo.
En el contexto de su campaña, Trump había prometido aranceles punitivos como una táctica de presión para frenar el tráfico de fentanilo y la inmigración irregular desde México y Canadá. Sin embargo, las declaraciones sobre aranceles a China divergen de sus promesas iniciales de campaña. Tras interacciones diplomáticas con México y Canadá, Trump decidió aplazar los aranceles, intentando negociar concesiones menores, mientras que las medidas contra China también enfrentaron problemas, como la falta de preparación en las aduanas para su implementación. El anuncio en su red social Truth enfatiza el continuo problema del tráfico de drogas como justificación para los aranceles, a pesar de la evidente falta de claridad y consistencia en las fechas y porcentajes anunciados, generando así inseguridad jurídica y económica.
Leer noticia completa en El Pais.