El Rayo Vallecano logró una crucial victoria al superar al Atlético de Madrid con un contundente 3-0 en un encuentro que no se disputó en su estadio de Vallecas, sino que fue trasladado a Leganés debido a las deficientes condiciones del césped de su recinto habitual. Aunque el triunfo resultó motivador, sobre todo tras los goles de Francisco Martinez, Óscar Valentín, y Mendy, el entrenador del Rayo, Iñigo Pérez, expresó un sentimiento agridulce frente a la situación que atraviesa el club. Pérez se ha convertido en el portavoz involuntario ante el prolongado silencio de Raúl Martín Presa, el propietario del club, denunciando las condiciones precarias en las que deben entrenar y jugar sus futbolistas. A pesar de la victoria, Pérez enfatizó que la realidad del equipo sigue siendo preocupante debido a la gestión de la directiva.
El partido, que se esperaba se jugara en Vallecas tras unas mejoras en el césped, fue reubicado por LaLiga, decisión que Pérez calificó como apresurada. El técnico pamplonica insistió en la importancia de haber jugado en casa para que los aficionados de Vallecas pudieran disfrutar de un emocionante partido, pero las continuas desavenencias con la directiva han dejado al equipo en un exilio temporal que agrava una ya tensa relación con la afición. Aunque la contundente victoria sobre el Atlético debería ser motivo de celebración, Pérez reflexionó sobre los desafíos que enfrentan y elogió a sus jugadores por mantenerse resilientes frente a la adversidad. En sus declaraciones post partido, el técnico alabó la calidad humana y profesional de su plantel que, a su juicio, ha demostrado madurez y compromiso en una etapa complicada para el club.
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