Marilú Álvarez ha asumido recientemente la dirección del colegio Highlands El Encinar en Madrid, un centro envuelto en polémica tras las denuncias de agresión sexual contra el capellán padre Marcelino. En un esfuerzo por calmar las aguas, Álvarez dirigió una carta a las familias, insistiendo en que la transparencia será clave para sanar. La controversia estalló el pasado 6 de marzo con la detención de Marcelino tras la primera denuncia de agresión sexual. A lo largo del mes, se han recibido un total de seis denuncias relacionadas con incidentes ocurridos durante su tiempo en el colegio, donde ocupaba el cargo de guía espiritual para las niñas de Primaria y Secundaria. En medio de este escándalo, Jesús María Delgado, el anterior director, dimitió el 24 de marzo tras admitir su responsabilidad por no haber tomado medidas contra el sacerdote, quien previamente había sido secretario del conocido pederasta Marcial Maciel.
La dirección del colegio y las autoridades judiciales han tomado cartas en el asunto, con Delgado y dos profesoras citados a declarar en la investigación judicial. El padre Marcelino fue puesto en libertad el 8 de marzo, con medidas cautelares, mientras niega las acusaciones, atribuyéndolas a su asociación con Maciel. Las investigaciones han revelado comportamiento sospechoso, como los encuentros del sacerdote con niñas en un «punto ciego» del patio escolar y la entrega de regalos a las menores, lo cual contraviene las normativas del colegio. Bajo estas circunstancias difíciles, Álvarez pidió perdón a las familias afectadas y reconoció errores del pasado en su mensaje a la comunidad, afirmando que el colegio busca aprender de estos incidentes para evitar futuros sufrimientos.
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