Un estudio reciente realizado en el Hospital del Mar ha puesto de relieve la efectividad de los programas de prehabilitación para pacientes con cáncer ginecológico que se preparan para la cirugía. Según la publicación en el International Journal of Gynecological Cancer, las mujeres que participaron en estos programas llegaron al quirófano en mejor estado físico, nutricional y emocional, facilitando así su recuperación tras la intervención.
Este innovador programa de prehabilitación ofrece tres modalidades de ejercicio: una para realizar en casa sin supervisión, otra en el hospital bajo la guía de fisioterapeutas, y una alternativa de CrossFit en un gimnasio con entrenadores cualificados. De manera sorprendente, el estudio reveló que la modalidad de CrossFit produjo las mejoras más significativas en las pacientes.
La Dra. Marta Corcoy, adscrita al servicio de Anestesiología y Reanimación, destacó que este enfoque multimodal de prehabilitación mejora notablemente los resultados en pacientes, quienes mostraron un aumento en la capacidad de marcha de casi 20 metros en pruebas de esfuerzo realizadas.
Durante el estudio se analizaron 77 pacientes, de las cuales un 75% padecían cáncer de endometrio y un 18,6% cáncer de ovario. Antes de ser asignadas a un programa de ejercicio, cada paciente fue evaluada en su estado físico, nutricional y emocional. Las que realizaron CrossFit, con sesiones de 60 minutos tres veces por semana, aumentaron 33 metros su rendimiento en pruebas físicas y mostraron una alta adherencia al tratamiento en comparación con otros grupos.
Los resultados también destacaron una mejora en el estado nutricional, reduciendo la malnutrición del 14% al 4%. Además, se atendió el bienestar emocional de las participantes, que contaron con apoyo psicológico y técnicas de mindfulness.
Las especialistas del hospital remarcan que un buen estado físico se traduce en una recuperación más exitosa y menos complicaciones postoperatorias. Además, el CrossFit proporciona un entorno social beneficioso durante la recuperación, lo cual es crucial para las pacientes.
El estudio sugiere que la inclusión de programas de prehabilitación estructurados podría mejorar significativamente los resultados quirúrgicos y el proceso de recuperación para las pacientes con cáncer ginecológico. Con una duración promedio de 25 días, este programa demuestra su capacidad para revolucionar el enfoque del tratamiento oncológico.