

En 2024, la digitalización en la Unión Europea alcanzó un hito importante al reportarse que en 23 regiones al menos el 80% de la población en edades de 16 a 74 años realizó compras en línea durante los tres meses previos a una encuesta. Este progreso refleja el aumento en la adopción del comercio electrónico en todo el continente.
Estas 23 regiones se destacan principalmente en los Países Bajos, donde las 12 regiones registraron altos niveles de actividad en línea. Dinamarca, con cuatro regiones destacadas, también mostró un considerable avance, al igual que Irlanda, Suecia y Praga, la capital checa.
Entre las regiones con mayor proporción de compras en línea, Utrecht, en los Países Bajos, lidera con un 91,5% de usuarios, seguida por Flevoland con un 89,5% y la región norte y oeste de Irlanda con un 88,3% de su población participando en el comercio digital.
No obstante, existe una significativa brecha digital dentro de la UE, con 21 regiones reportando menos del 40% de su población realizando compras en línea. Estas áreas se concentran principalmente en el este y el sur de Europa, incluyendo seis regiones en Rumanía, cinco en Bulgaria y seis en el sur de Italia. También se incluyen tres regiones ultraperiféricas de Francia y una portuguesa con baja adopción digital.
La situación es particularmente preocupante en la región de Yugoiztochen en Bulgaria, donde solo el 21,7% de la población participa en el comercio electrónico. Guadalupe, un territorio francés en el Caribe, y Severozapaden, en Bulgaria, también enfrentan bajos índices de digitalización, con un 24,2% y un 24,9% respectivamente.
Este panorama evidencia la necesidad de políticas que fomenten el acceso y la capacitación en el uso de tecnologías digitales en las regiones menos desarrolladas. A medida que el comercio online sigue creciendo, abordar estas disparidades será esencial para lograr una integración efectiva y equitativa en el entorno digital europeo.
