En un incidente ocurrido en una céntrica calle de la ciudad, un conductor dejó su vehículo estacionado en doble fila en una zona de pronunciada pendiente y sin accionar el freno de mano, provocando que el automóvil comenzara a deslizarse cuesta abajo de manera incontrolada. Afortunadamente, el accidente no dejó heridos, ya que el vehículo se detuvo tras golpear un bolardo instalado en la acera, evitando así mayores daños materiales y personales. Testigos en el lugar reportaron el suceso a las autoridades, quienes se presentaron rápidamente para evaluar la situación y asegurar la zona. El incidente ha reavivado el debate sobre la necesidad de mejorar la concienciación sobre las normas de tránsito y las responsabilidades al volante.
Las autoridades locales han aprovechado el suceso para recordar a los conductores la importancia de seguir las reglas básicas de aparcamiento, especialmente en áreas de riesgo como zonas con pendiente pronunciada. Este tipo de negligencia podría haber tenido consecuencias mucho más graves y, por ello, se ha intensificado la campaña para educar a los ciudadanos sobre prácticas de conducción segura. Además, se hace un llamado a los conductores para que siempre usen el freno de mano al estacionar y eviten las dobles filas, que suelen obstruir el paso y generar situaciones potencialmente peligrosas. La policía municipal ha indicado que situaciones como esta no solo son una infracción de tráfico, sino que también ponen en riesgo la seguridad de peatones y otros conductores.
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