Un avión brasileño con 62 personas a bordo se estrelló este viernes en Vinhedo, São Paulo, sin dejar supervivientes. La aeronave, un bimotor ATR 72 de la aerolínea Voepass, había despegado de Paraná y descendió bruscamente 3.300 metros en un minuto antes de chocar media hora antes de su previsto aterrizaje. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y otros funcionarios reaccionaron ante el trágico accidente, que también causó un incendio ya controlado y dañó una vivienda. Las autoridades investigan las causas del siniestro, considerando hipótesis como la acumulación de hielo en las alas. Los hospitales y equipos forenses están en alerta para atender la emergencia.
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