Las operaciones del principal aeropuerto de Madrid enfrentan una interrupción significativa debido a una huelga generalizada que afecta a todas sus terminales. La protesta, convocada por los trabajadores de varios sectores, ha generado importantes retrasos en los vuelos entrantes y salientes, dejando a miles de pasajeros varados y sin soluciones inmediatas. A mediodía, se reportaron largas filas en los mostradores de atención al cliente y en los puntos de seguridad, creando un ambiente de frustración entre los viajeros. La administración del aeropuerto ha recomendado a los pasajeros en tránsito que revisen el estado de sus vuelos antes de dirigirse al aeropuerto, mientras que las aerolíneas trabajan para reorganizar los itinerarios en medio del caos operativo.
El conflicto laboral se centra en demandas por mejoras salariales y condiciones de trabajo, en un contexto en el que los empleados alegan haber alcanzado un punto de saturación y agotamiento. Pese a las reuniones de último minuto entre los representantes sindicales y la administración del aeropuerto, no se ha logrado un acuerdo que satisfaga a ambas partes. Mientras las negociaciones continúan, los analistas temen que la situación pueda prologarse y afectar no solo al tráfico aéreo local, sino también al comercio y la economía de la región, que dependen en gran medida de la conectividad aérea eficiente. Las autoridades locales instan a una resolución rápida del conflicto, al considerar al aeropuerto un nodo esencial para la actividad económica de la capital y el país.
Leer noticia completa en El Mundo.