El Corona Capital ha vuelto a encender los ánimos de sus asistentes con una oferta musical que no solo revive recuerdos de ediciones pasadas, sino que también se reinventa para ofrecer experiencias únicas. Desde el icónico Autódromo Hermanos Rodríguez, miles de aficionados comenzaron su peregrinaje clásico hacia los escenarios, deseosos de disfrutar en primera fila de sus bandas favoritas. La rueda de la fortuna giró incansablemente, ofreciendo vistas panorámicas del vasto espacio. Para algunos, la búsqueda de nuevas experiencias los llevó a descubrir a talentos como Alice Phoebe Lou, quien capturó al público con su conmovedor indie pop. A pesar de las dificultades técnicas que enfrentaron, grupos como Magic! lograron mantener a la multitud animada, presentando incluso un sorpresivo cover de «My Girl». Este sinnúmero de emociones palpables fue solo el preludio de una noche llena de contrastes sonoros.
Por otro lado, actos de culto como The Mars Volta electrizaron con su distintivo estilo de improvisación y jam sessions que revivieron su emblemático debut «De-Loused in the Comatorium». Este contraste entre lo inesperado y lo nostálgico estableció el compás perfecto para la noche, preparando el terreno para leyendas como Cage the Elephant y la icónica banda de rock, Green Day. En el momento cumbre, Billie Joe Armstrong encendió al público con un repertorio ajustado que conmemoró hitos musicales como los aniversarios de «Dookie» y «American Idiot». Los asistentes vivieron una montaña rusa emocional capturada entre saltos, lágrimas y camaradería, mientras la bandera mexicana ondeaba en el escenario como símbolo de devoción mutua. Al final de una jornada que prometía ser inolvidable, los asistentes, agotados pero radiantes, enfrentaron el inevitable regreso a casa, mientras aguardaban con entusiasmo el siguiente día de música y recuerdos.
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