Un individuo que ofrecía sus servicios como terapeuta espiritual y predicador de la existencia de extraterrestres está bajo el escrutinio público por sus controvertidas afirmaciones de tener un rol mesiánico destinado a «la ascensión del planeta Tierra». En su biografía, este personaje asegura ser una figura esencial para un trascendental cambio global, sosteniendo que su misión espiritual incluye el contacto y la comunicación con seres de otros mundos.
El caso ha generado un debate sobre la influencia de estas prácticas en la salud mental y emocional de sus seguidores. Mientras algunos defienden la libertad de creencias y destacan el consuelo emocional que proporcionan, otros advierten sobre los posibles riesgos de seguir a figuras que podrían aprovecharse de la vulnerabilidad de las personas. Las autoridades aún no han emitido un pronunciamiento oficial, pero el creciente interés mediático podría impulsar una investigación más profunda sobre sus actividades y el verdadero impacto de sus enseñanzas.
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