
Las autoridades de Dubái lograron interceptar un ataque dirigido contra la sede de la empresa estadounidense Oracle, ubicada en la Ciudad de Internet de Emiratos Árabes Unidos, el pasado sábado. En el comunicado oficial, se detalló que la intervención se produjo tras la caída de escombros sobre la fachada del edificio, consecuencia de una intercepción aérea exitosa. Con este operativo, que afortunadamente se saldó sin heridos, las fuerzas de seguridad locales respondieron a una amenaza previa realizada por la Guardia Revolucionaria iraní, en el marco del tenso conflicto regional desencadenado por las ofensivas de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Horas antes del incidente en Oracle, las fuerzas emiratíes habían interceptado otro ataque en la Marina de Dubái, que también resultó sin daños personales. Aunque las autoridades no han especificado la procedencia de ambos intentos de ataque, se enmarca dentro de las advertencias emitidas días atrás por la Guardia Revolucionaria iraní, que incluyó a Oracle entre los potenciales objetivos en Oriente Próximo. La acción de las fuerzas de seguridad de Dubái en este caso demuestra un aumento en las medidas de vigilancia y respuesta para proteger a las empresas extranjeras en la región, destacando la creciente tensión política y militar que se vive actualmente.
Leer noticia completa en El Pais.
