El almirante retirado Juan Rodríguez Garat ha alertado sobre la necesidad de un rearme moral y militar en España, en un contexto internacional en el que las amenazas no solo son locales sino también globales. Según Garat, España ha sufrido un déficit en atención y recursos en las últimas dos décadas, lo que ha llevado a una percepción de vulnerabilidad frente a sus vecinos. En su reciente publicación, «Tambores de guerra», destaca los desafíos que plantea Marruecos, al que califica de «vecino incómodo», pese a que reconoce que no es un enemigo directo ni actual de España. Este argumento se basa en la falta de capacidad nuclear y de independencia estratégica por parte de Marruecos, hecho que limita cualquier intento de confrontación directa.
El contexto geopolítico en la frontera sur de Europa está marcado por tensiones latentes donde el rearme es una realidad ineludible en ambos lados del Estrecho, aunque con distintas motivaciones. Marruecos, al igual que España, reajusta sus capacidades militares en respuesta a desafíos regionales como el Sáhara, Argelia, y el Sahel. Aunque el rearme podría interpretarse como una escalada, Garat lo ve como una necesidad en un mundo donde las estructuras de seguridad tradicional como la ONU o la disuasión nuclear han perdido efectividad, como lo evidenció el conflicto ucraniano. A pesar de la disparidad en la percepción de amenazas, el exmilitar subraya la importancia de mantener relaciones estratégicas y evitar confrontaciones abiertas, señalando que tanto España como Marruecos dependen de sus alianzas y apoyos occidentales para su estabilidad y desarrollo.
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