El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó sus amenazas hacia Irán afirmando que el ejército estadounidense, que describió como “el más grande y poderoso del mundo”, aún no ha comenzado a destruir lo que queda en el país persa. A través de su red social, Truth, Trump detalló que los planes militares incluyen atacar puentes y centrales eléctricas, instando al régimen iraní a actuar rápidamente para llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde. En la misma línea, el mandatario compartió un video que documenta la destrucción del puente B1 en Irán, una infraestructura clave que conectaba Teherán con Karaj.
La respuesta desde Teherán no se hizo esperar. El ministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, desestimó las amenazas de Trump, subrayando que la destrucción de infraestructuras civiles no obligará a Irán a rendirse y prometiendo que cada puente y edificio atacado será reconstruido con más fuerza. Este cruce de amenazas se da en el contexto de un conflicto en el que Trump ya ha pronosticado que la guerra podría durar otras dos o tres semanas, durante las cuales afirma que Estados Unidos llevará a cabo bombardeos intensivos para “llevarlos a la Edad de Piedra”. La escalada de tensiones y el lenguaje beligerante del líder estadounidense han incrementado la preocupación internacional sobre el futuro de la región.
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