En la madrugada del miércoles, Líbano fue escenario de nuevos ataques en medio de las crecientes tensiones entre Hezbolá e Israel. La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN) informó de un bombardeo en la ciudad de Baalbek, al este del país, que resultó en la muerte de cuatro personas y dejó a seis heridos. Otro ataque se produjo contra un hotel en Hazmieh, cerca de Beirut, aunque no se reportaron víctimas en este incidente. Estos eventos ocurrieron mientras el Ejército de Israel, que no ha confirmado su responsabilidad en estos ataques, había emitido órdenes de evacuación focalizadas en el sur de Líbano, una región alejada de los lugares reportados por la ANN.
Por su parte, Hezbolá intensificó sus operaciones contra objetivos israelíes, impactando una base naval en Haifa, un tanque en Metula y fuerzas en el norte de Kfar Yuval. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) lograron interceptar la mayoría de los ataques provenientes de Líbano, con la excepción de uno que cayó en un área deshabitada sin causar víctimas. Avichay Adraee, portavoz del Ejército israelí para medios árabes, remarcó la necesidad de actuar contundentemente contra las actividades de Hezbolá. La escalada en los enfrentamientos refleja las tensiones persistentes en la región y subraya la fragilidad de la situación actual, con ambos lados intensificando sus acciones y manteniendo la región en un estado de alerta constante.
Leer noticia completa en El Pais.
