La milicia chií libanesa Hezbolá ha intensificado su ofensiva con una serie de ataques dirigidos hacia objetivos militares en Israel, en respuesta a lo que describen como agresiones previas de las fuerzas israelíes. Entre los blancos de Hezbolá se encuentran un convoy de vehículos militares israelíes cerca de la ciudad de Khiyam en el sur de Líbano, aunque no se han reportado daños ni bajas. Además, se produjeron ataques contra la base naval de Haifa y un cuartel en los Altos del Golán sirios, territorios ocupados por Israel desde 1967. La cadena de televisión Al Manar, asociada al grupo, transmitió estas acciones como una represalia por los bombardeos israelíes que han afectado significativamente a múltiples ciudades y localidades libanesas, incluyendo los suburbios del sur de Beirut.
En medio de la escalada de tensión, Hezbolá ha emitido una orden de evacuación, publicada en hebreo, dirigida a los residentes del norte de Israel que viven a menos de cinco kilómetros de la frontera con Líbano. Esta medida parece ser un intento de presionar a las autoridades israelíes y provocar incertidumbre entre la población civil. La declaración del grupo libanés subraya su determinación de no dejar sin respuesta lo que consideran una violación de la soberanía libanesa, con bombardeos que han llevado a la destrucción de infraestructura y el desplazamiento masivo de libaneses. Mientras tanto, Israel no ha emitido comentarios oficiales en relación a estos ataques, dejando en el aire la posibilidad de nuevas represalias y una posible escalada del conflicto en la región.
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