

En el panorama digital de 2025, Telegram ha intensificado su campaña contra el contenido ilegal al cerrar más de 43,5 millones de canales y grupos. Aun así, el esfuerzo por limpiar la plataforma ha resultado en un sorprendente número de cierres diarios que, hacia 2026, superaron los 500.000. A pesar de estas contundentes medidas, Telegram sigue siendo el epicentro de ciberdelincuentes, acumulando alrededor de 3 millones de enlaces de invitación en el último trimestre, frente a un tímido menos del 6% registrado en Discord.
El análisis de Check Point Software Technologies pone de manifiesto una paradoja inquietante: aunque la plataforma enfrenta una mayor presión regulatoria, el crimen organizado no solo persiste, sino que se adapta con presteza a las nuevas condiciones. La transformación en Telegram se catalizó tras el arresto de su CEO, Pavel Durov, a fines de 2024, un evento que motivó la implementación de normas más estrictas. No obstante, a pesar de los avances en automatización y un aumento de transparencia en cuestiones de cumplimiento, los investigadores denuncian que estas acciones simplemente han incrementado la fricción operativa sin desmantelar la robusta red de delincuentes.
Los datos revelan un panorama alarmante: cerca del 20% de los canales eliminados estaban vinculados a actividades ilícitas que impactan a las empresas, como el comercio de datos personales y el carding. Esto expone una escalada en la estrategia delictiva, con grupos que rápidamente se reorganizan usando copias de seguridad y técnicas sofisticadas para burlar la detección.
Las innovadoras tácticas de los ciberdelincuentes incluyen filtros de acceso que bloquean la intervención de moderadores automáticos, engañosos disclaimers para eludir normas y la preparación de canales de respaldo con audiencias listas que afirman una continuidad operativa casi instantánea. Adicionalmente, están fortaleciendo sus redes redundantes, permitiendo así evitar la disrupción de sus actividades mediante la administración de múltiples recursos.
El informe destaca que, si las medidas de moderación fuesen efectivas, se manifestaría una migración hacia otras plataformas; sin embargo, ello no ha sucedido, consolidando a Telegram como el escenario predilecto para las operaciones delictivas. Otras aplicaciones como Signal, SimpleX o Matrix no han registrado una actividad significativa en este campo.
Check Point Software resalta la necesidad de que los equipos de seguridad empresarial no se limiten a confiar en las políticas de cumplimiento de las plataformas, dado que son insuficientes frente a la sofisticación actual de los atacantes. Recomiendan invertir en una gestión continua de la exposición y en inteligencia de amenazas para desnudar la estructura que subyace tras las acciones criminales.
Concluyendo su análisis, la firma advierte que ignorar el creciente fenómeno criminal en Telegram podría originar peligrosos puntos ciegos que los ciberdelincuentes explotarán sin piedad. El reconocimiento de esta plataforma como un actor crucial en la protección de marcas y la detección proactiva de amenazas es vital para las organizaciones que buscan neutralizar riesgos antes de que evolucionen en daños irreparables.
