Telefónica y los principales sindicatos españoles firmaron un acuerdo para implementar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 4.525 trabajadores de sus siete filiales, una reducción del 25,6% respecto a las 6.088 bajas inicialmente propuestas. Este ERE impactará a la plantilla del Convenio de Empresas Vinculadas (CEV) y Unidades Globales, siendo las salidas voluntarias un factor esencial para evitar despidos forzosos adicionales. Las negociaciones, que comenzaron formalmente en noviembre de 2025, permitieron llegar a un consenso tras un mes de intensas discusiones sobre las condiciones del ERE y los convenios colectivos. El proceso de despido colectivo se llevará a cabo de manera escalonada desde diciembre de 2025 hasta diciembre de 2026, con indemnizaciones basadas en la antigüedad y el año de nacimiento, y un compromiso de creación de empleo del 10% para equilibrar la plantilla.
Simultáneamente, Telefónica extendió los convenios colectivos de sus filiales hasta 2030, acordando un incremento anual de las retribuciones del 1,5% y pagos adicionales para ciertas divisiones. Este acuerdo refleja un esfuerzo por mejorar las condiciones laborales con beneficios como una mayor flexibilidad en el trabajo remoto y jornadas laborales reducidas para las Unidades Globales. Además, incluyeron mejoras en seguros dentales, permisos y ayudas para vivienda, así como una cláusula específica sobre inteligencia artificial. Este enfoque integral busca no solo manejar el ajuste sino también garantizar una estabilidad y cohesión laboral a largo plazo, adaptándose a las necesidades de los empleados y las exigencias del mercado actual.
Leer noticia completa en El Pais.
