

Telefónica se encuentra en la recta final de un proceso de reorganización laboral que, en caso de confirmarse sin cambios de última hora, culminará este lunes 22 de diciembre. La compañía española de telecomunicaciones ha llegado a un acuerdo con los principales sindicatos, UGT, CCOO y Sumados-Fetico, tras semanas de intensas negociaciones. Este entendimiento implica la aprobación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a siete filiales del grupo, enmarcado en el nuevo plan estratégico presentado en noviembre pasado y que busca reducir costes y optimizar recursos.
El escenario negociador ha sido complejo y ha presentado cambios en las cifras iniciales. La propuesta final contempla un mínimo de 4.539 salidas, lo que representa una reducción del 25,4% respecto a las 6.088 bajas planificadas en las etapas iniciales. Esta reducción en los recortes refleja, además, una disminución en el porcentaje de empleo afectado, que pasaría del 35% inicialmente considerado a aproximadamente un 26%, teniendo en cuenta que las siete filiales suman actualmente alrededor de 17.200 empleados.
Uno de los aspectos más destacados del acuerdo es la flexibilidad respecto a las salidas. La cifra definitiva de bajas dependerá del voluntarismo de los trabajadores, con una horquilla que oscila entre 3.765 y 5.040 salidas. Si la adhesión voluntaria alcanza el mínimo, no será necesario aplicar despidos forzosos, lo que otorga a los empleados cierta seguridad y poder de decisión. En cambio, si las voluntades no alcanzan el umbral mínimo, se procederá con las salidas forzosas hasta completar la cifra pactada.
La distribución de las bajas afecta principalmente a las tres grandes filiales de la compañía: Telefónica España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones. En estas, se prevé que aproximadamente un tercio de su plantilla, cerca de 3.765 empleados, participen en el proceso de salida, con 2.925 en Telefónica España, 720 en Movistar y 120 en Soluciones. Además, las filiales GBU’s —que incluyen Telefónica Global Solutions, Innovación Digital y Telefónica S.A.— reducirán en torno a un 20% sus plantillas, sumando 599 salidas en total. Por último, Movistar+ tendrá un expediente separado con aproximadamente 175 despidos.
Respecto a las condiciones económicas, el acuerdo establece diferentes fórmulas para la indemnización y las ayudas según el grupo de edad y antigüedad de los empleados. Las primas para quienes decidieron voluntariamente acogerse al proceso varían entre 5.000 y 18.000 euros, incrementándose respecto a propuestas anteriores. Se contemplan también requisitos de antigüedad de entre 13 y 15 años, dependiendo de la filial, y un calendario que podría extenderse hasta finales de 2026 o 2028, en función de la organización.
Este proceso se inserta en la hoja de ruta estratégica de Telefónica para ahorrar aproximadamente 3.000 millones de euros en 2030 y cerca de 2.300 millones en 2028, cifras que incluyen la reestructuración del personal. La compañía ha acelerado las negociaciones para minimizar el impacto contable en sus cuentas del próximo ejercicio, priorizando la rápida ejecución del ajuste.
El precedente más reciente en este camino fue un ERE firmado a principios de 2024, que supuso la salida de 3.420 empleados y un coste cercano a los 1.300 millones de euros, permitiendo además un ahorro recurrente estimado en 280 millones anuales. La inmediatez y la magnitud de estos ajustes reflejan la transformación que Telefónica impulsa para afrontar un mercado cada vez más competitivo y en constante cambio.
