

El 8 de abril, la Agencia Tributaria (AEAT) iniciará un nuevo ciclo en el cual se espera que casi tres millones de contribuyentes españoles se vean beneficiados por una reciente deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Esta medida se alinea con el reciente aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) aprobado por el Gobierno, proporcionando un alivio significativo para quienes integren las rentas más bajas del país.
Según los Técnicos del Ministerio de Hacienda, conocidos como Gestha, un total de 2.976.220 personas podrán beneficiarse de esta deducción, que permitirá dejar sin tributar a aquellos que perciban hasta 17.094 euros anuales, con una reducción progresiva hasta los 20.000 euros. Esta nueva política representa una ampliación de los límites vigentes hasta 2025, que cubrían ingresos de hasta 15.876 euros.
María Jesús Montero, ministra de Hacienda, subrayó la intención del Gobierno de acompañar la última subida del SMI con una revisión fiscal orientada a apoyar a los perceptores de bajas rentas, evitando así el pago de ciertas porciones fiscales. La deducción permitirá a quienes ganen menos de 20.000 euros recuperar hasta 591 euros, asegurando que aquellos con ingresos equivalentes al SMI puedan recuperar el IRPF desembolsado durante la campaña de la Renta de 2027.
El impacto fiscal de esta medida se estima en 200 millones de euros para el tesoro público, de acuerdo con las cifras proporcionadas por las autoridades. Además, se anticipa que los contribuyentes que ganen el SMI durante 2026 pagarán hasta 365 euros menos de IRPF en comparación con 2025. Estas modificaciones buscan aliviar la carga impositiva sobre un segmento significativo de la población, garantizando una mayor equidad fiscal en tiempos de ajustes económicos.
Por último, Gestha recomienda la presentación de la declaración del IRPF a aquellos asalariados que cobren entre 15.876 y 20.000 euros brutos, e incluso a quienes lleguen a los 22.000 euros si pueden beneficiarse de otras deducciones. Esta estrategia se propone como una vía para optimizar la devolución de impuestos retenidos y asegurar un aprovechamiento pleno del marco fiscal en beneficio de los contribuyentes españoles.
Fuente: Gestha
