T-Mobile ha dado un significativo paso adelante en sus esfuerzos por proporcionar cobertura universal al lanzar el registro para el programa beta de su revolucionario servicio Starlink Direct-to-Cell. A través de una colaboración con Starlink de SpaceX, esta innovadora tecnología utiliza satélites para servir como torres de telecomunicaciones desde el espacio, erradicando las tradicionales zonas muertas de cobertura en Estados Unidos y ofreciendo conectividad en áreas previamente inaccesibles.
Este ambicioso anuncio llega poco después de obtener la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), marcando un avance sustancial en la estrategia de T-Mobile para expandir su cobertura más allá de las redes terrestres.
El despliegue beta de Starlink Direct-to-Cell está previsto para comenzar a principios de 2025, arrancando con el servicio de mensajería de texto y extendiéndose en el futuro a llamadas de voz y datos. Lo más destacado es que este servicio se ofrecerá sin coste adicional para los clientes de T-Mobile que cuenten con planes de voz postpago y dispositivos compatibles.
Mike Katz, presidente de Marketing, Estrategia y Productos de T-Mobile, ha resaltado que «Starlink Direct-to-Cell es el primer sistema que combina una constelación de satélites de órbita baja con espectro celular terrestre, permitiendo que los teléfonos móviles funcionen en áreas de EE.UU. donde nunca ha existido cobertura terrestre». A diferencia de otros servicios, los usuarios no tendrán que realizar ajustes especiales para obtener señal.
El programa beta está diseñado también con un enfoque especial en agencias de emergencia y empresas, siendo estos grupos priorizados para acceder al servicio. En situaciones de desastres naturales recientes, como los huracanes Helene y Milton, T-Mobile y Starlink probaron temporalmente este sistema para facilitar la comunicación de emergencia cuando otras redes colapsaron.
La iniciativa tiene un alcance que va más allá de los Estados Unidos. En alianza con operadores internacionales como KDDI en Japón, Optus en Australia, One NZ en Nueva Zelanda, Salt en Suiza, Entel en Chile y Perú, y Rogers en Canadá, T-Mobile y Starlink buscan ofrecer roaming satelital directo a nivel global. Esto garantizará que los usuarios puedan mantenerse conectados, independientemente de su ubicación.
Quienes deseen registrarse para el programa beta pueden hacerlo en el sitio web de T-Mobile. Asimismo, empresas y agencias de emergencia tienen canales específicos habilitados por la operadora para su inscripción.
Esta colaboración representa un hito en la industria de las telecomunicaciones. Al aprovechar los satélites de órbita baja, T-Mobile tiene como objetivo cerrar la brecha digital al cubrir más de 500,000 millas cuadradas del territorio estadounidense y vastas áreas oceánicas. Esta tecnología no solo eliminará zonas sin cobertura, sino que también reducirá la dependencia de costosos teléfonos satelitales, ofreciendo una alternativa accesible y práctica para el usuario promedio.
Con este desarrollo, T-Mobile y Starlink continúan allanando el camino hacia una cobertura verdaderamente global, transformando el acceso a la conectividad móvil en las áreas más remotas y brindando beneficios tanto a consumidores como a empresas y servicios de emergencia.