La región del Baix Vinalopó, ubicada en Alicante, afronta un episodio de intensa alerta meteorológica que ha llevado a los ayuntamientos de Elche, Santa Pola y Crevillent a suspender las actividades educativas para este martes. Ante el pronóstico de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) que anuncia fuertes lluvias, estas localidades han optado por el cierre preventivo de escuelas e instalaciones deportivas, siguiendo las recomendaciones de seguridad pública. En Elche, la medida se extiende a centros educativos de todos los niveles, desde primaria hasta la universidad, e incluye otras instalaciones municipales como parques y espacios deportivos. Esta decisión fue tomada tras una reunión de emergencia liderada por el alcalde Pablo Ruz, involucrando a diversas áreas del ayuntamiento y servicios de emergencia locales.
La provincia de Valencia también ha intensificado las precauciones ante la adversidad climática, con municipios como Náquera, Enguera, Alzira y Cullera uniéndose a la suspensión de clases. Las autoridades han comunicado las decisiones a la Consejería de Educación, evidenciando un movimiento coordinado ante la situación. En Alzira, las instalaciones deportivas cerrarán hasta el mediodía para evaluar posibles prolongaciones del cierre. Por su parte, la Universitat de València ha declarado el nivel de emergencia 2, ajustando su actividad docente sin afectar el rendimiento académico de los estudiantes. Medidas como estas reflejan un esfuerzo por priorizar la seguridad ante fenómenos climáticos adversos, asegurando el bienestar de la población mientras se espera una mejora en las condiciones meteorológicas.
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