Fawzia Amin Sido, una joven yazidí que sobrevivió diez años en cautiverio tras ser secuestrada a los 11 años por el Estado Islámico en Sinyar, Irak, fue encontrada recientemente en la Franja de Gaza. Las Fuerzas de Defensa de Israel, apoyadas por Estados Unidos y otros actores internacionales, anunciaron su rescate durante una operación secreta. Según su comunicado, Fawzia fue vendida a un militante de Hamás en Gaza, quien habría muerto durante ataques recientes. Este rescate ha desatado una nueva ronda de acusaciones entre Israel y Hamás, con el primero intentando vincular a la organización palestina con el ISIS, aunque expertos han refutado dichas conexiones, señalando que Hamás es un grupo nacionalista islámico, no una organización yihadista transnacional.
Ante el relato israelí, Hamás ofreció su propia versión, afirmando que Fawzia, quien según ellos tiene 25 años, se casó con un palestino en Siria y vivió legalmente en Gaza tras su muerte, hasta pedir su evacuación en medio de los bombardeos israelíes. Fuentes de Hamás afirman que, con la ayuda del gobierno jordano, Fawzia contactó a su familia en Irak para organizar su salida. Hamás sostiene que ella dejó las instalaciones gubernamentales hacia el paso fronterizo de Kerem Shalom por su propia voluntad, y niega que haya sido rescatada por Israel. La historia de Fawzia se enmarca en el contexto aún doloroso del genocidio yazidí de 2014, cuyo impacto todavía resuena en miles de personas desplazadas y desaparecidas.
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