
En un sorprendente giro en el mundo del deporte, la alemana Sophie Alisch ha decidido colgar los guantes de boxeo para lanzarse al ciclismo, un cambio radical que ha captado la atención mediática. Con tan solo 24 años, Alisch pasa a formar parte del equipo Canyon-Sram, conocido por su destacada trayectoria en el ciclismo femenino. La berlinesa, que mantenía un récord inmaculado de diez victorias como boxeadora profesional, explica que la falta de combates durante su última fase en el boxeo erosionó su motivación, llevándola a buscar un nuevo desafío. Instalada en Mallorca desde hace tres años, Alisch comenta que durante sus entrenamientos en la isla empezó a considerar el ciclismo seriamente, especialmente después de realizar un test de esfuerzo cuyos resultados fueron prometedores.
El paso al ciclismo implica para Alisch una adaptación meticulosa a las demandas físicas muy distintas a las del boxeo. Sebastian Rösler, su preparador, señala la necesidad de enfocar su entrenamiento en mejorar la oxidación de grasas y desarrollar su VO2max, cruciales para rendir en su nueva disciplina deportiva. A pesar de los ajustes en su régimen físico, Alisch mantiene su ambición intacta con miras a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Mientras trabaja para consolidarse en el ciclismo profesional, la deportista reconoce que su habilidad para soportar el sufrimiento podría ser un activo valioso en su nueva carrera. Con una actitud abierta hacia los retos futuros, Alisch está decidida a definir su lugar en el pelotón y explorar todas las facetas de su potencial como ciclista.
Leer noticia completa en El Pais.
