

La inteligencia artificial (IA) se ha erigido como el principal motor de la transformación digital en el ámbito empresarial, prometiendo revolucionar procesos y optimizar resultados. Sin embargo, un reciente informe de Harvard Business Review Analytic Services y Cloudera revela una inquietante realidad: la mayoría de las empresas no está preparada para aprovechar plenamente el potencial de la IA debido a una infraestructura de datos insuficiente.
Este estudio, titulado «Taming the Complexity of AI Data Readiness», recopila las opiniones de 231 profesionales vinculados a la toma de decisiones sobre datos e inteligencia artificial en sus organizaciones. Aunque la adopción de IA está en constante crecimiento, los resultados muestran que solo un 7 % de las empresas tiene sus datos completamente preparados para este desafío. La gran mayoría se encuentra con diversas dificultades: el 15 % cree que está casi preparado, el 51 % considera estar parcialmente listo y un preocupante 27 % admite que su situación no es favorable o apenas lo es.
La razón principal de esta desconexión radica en la incapacidad de convertir los vastos volúmenes de información generados por las empresas en activos manejables por la IA. Aun cuando las organizaciones recogen datos de diversas fuentes, como sistemas de negocio o redes sociales, persiste un obstáculo crítico: los silos de datos. Esta fragmentación es señalada por el 56 % de los encuestados como el principal impedimento para preparar los datos para la inteligencia artificial.
Además, el 73 % de las organizaciones reconoce que deberían priorizar más la calidad del dato en sus estrategias, subrayando la urgencia de abordar este problema. La falta de una estrategia de datos clara, problemas de calidad o sesgos y las restricciones regulatorias son barreras adicionales que las empresas enfrentan. En este contexto, la gobernanza del dato emerge como un pilar esencial para garantizar sistemas de IA confiables y conformes a las normas.
El panorama de almacenamiento y procesamiento de datos también está en evolución. Con un 51 % de empresas utilizando la nube como principal entorno de datos y un 77 % planeando aumentar su uso en la nube, la tendencia clara es hacia infraestructuras más flexibles. Sin embargo, el movimiento de datos no siempre resulta eficiente o seguro. Por ello, muchas organizaciones optan por que los algoritmos se ejecuten en el lugar donde residen los datos, buscando reducir latencias y costos, y mejorar la seguridad.
En este complicado ecosistema, la inteligencia artificial agéntica—capaz de ejecutar tareas complejas de forma autónoma—se presenta como una posible solución para mejorar la gestión de datos. Con un 65 % de los encuestados anticipando que esta tecnología alterará procesos empresariales en los próximos años, es evidente la expectativa de que permita resolver problemas relacionados con la calidad de los datos.
Finalmente, el informe subraya un cambio de paradigma en la percepción empresarial de los datos. Lo que antaño era considerado un costo operativo ahora se ve como un activo estratégico invaluable. Para que las organizaciones capitalicen realmente en IA, la clave no será solo utilizar modelos avanzados, sino crear ecosistemas de datos confiables, accesibles y bien gobernados. Así, el éxito de las iniciativas de inteligencia artificial estará determinado, no tanto por los algoritmos, sino por la habilidad de las empresas para construir una sólida infraestructura de datos.
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