
En el Día Internacional de la Mujer Emprendedora, celebrado en Barcelona, se reunieron diversas emprendedoras y directivas para discutir los desafíos que enfrentan las mujeres al aventurarse en el mundo del emprendimiento, incluso en sectores donde su liderazgo ya es más perceptible. A pesar de los avances, el evento organizado por Juno House destacó que solo un 18% de los proyectos en Cataluña tiene a una mujer como CEO. Un tema recurrente en los testimonios fue la sensación de que las mujeres deben estar más preparadas que sus contrapartes masculinas para convencer a inversores y socios potenciales, lo que sugiere una brecha de confianza que sigue siendo un obstáculo significativo.
Las experiencias compartidas en el evento reflejan la desigualdad persistente enfrentada por las mujeres emprendedoras. Beatriz de Vicente señalo la tendencia a clasificar sus iniciativas como autoemprendimiento, mientras que las de los hombres se ven como startups. Eli Bernal, en el sector de ciberseguridad, habló sobre superar el síndrome de la impostora, logrando un equipo con un 46% de mujeres en su empresa. Stephany Oliveros compartió sus dificultades con inversores, destacando la presión por prometer en exceso para asegurar financiación. Además, según un estudio de Mastercard, un 39% de las españolas querría emprender, pero la falta de financiación sigue siendo la principal barrera, enfatizando la necesidad de superar la desconfianza tanto interna como externa para avanzar.
Leer noticia completa en El Pais.
