El sector tecnológico de Corea del Sur enfrenta una alarmante advertencia emitida por Choi Tae-Won, presidente del conglomerado SK Group y figura clave de SK Hynix, durante un evento reciente en el Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST). En su discurso, Choi expresó serias preocupaciones sobre el avance vertiginoso de China en inteligencia artificial (IA) y fabricación, sugiriendo que a la actual velocidad del desarrollo chino, Corea del Sur podría quedar fuera de la competencia mundial: “A la velocidad que va China, existe un grave riesgo de que no podamos alcanzarla y que podamos ser eliminados del mercado”.
La advertencia parece ser una llamada de atención para una industria que, aunque disfruta de un alto rendimiento financiero, no puede permitirse ser complaciente. Las ganancias del momento dan paso a una carrera tecnológica centrada en la adaptación y diferenciación, con un ojo puesto siempre en el gigante asiático que lidera el camino no solo en IA, sino también en la fabricación industrial.
Choi destacó que la clave para mantenerse en la competencia está en la diferenciación. “La verdadera competitividad radica en cuán diferenciados estamos”, afirmó, señalando el compromiso de SK por adquirir unidades GPU de NVIDIA esenciales para la IA, y desarrollar chips especializados para centros de datos de inteligencia artificial. Este enfoque se alinea con las transformaciones de empresas como NVIDIA, que han evolucionado de ser meros fabricantes de chips a convertirse en proveedores de soluciones algorítmicas e infraestructura integral.
En medio de estas estrategias, Estados Unidos también ha intervenido, imponiendo aranceles que buscan sacar plantas de fabricación de China. Choi reconoció el impacto de estos movimientos, pero advirtió que simplemente relocalizar no es suficiente para contrarrestar el avance de China. El verdadero peligro, destacó, radica en que “nuestros competidores, que están integrando inteligencia artificial en la fabricación, serán los que construyan la próxima generación de fábricas”.
Las declaraciones de Choi surgen en un momento crítico, cuando China solidifica su independencia tecnológica mediante un respaldo estatal coordinado que impulsa a empresas clave en el dominio de tecnologías esenciales. Este modelo chino, que busca crear campeones nacionales en sectores estratégicos, se consolida como un desafío formidable para actores consolidados como SK Hynix.
Choi también lanzó una contundente advertencia a sus competidores y a la industria en general: “Si SK Hynix quiere competir en esta guerra global, debemos estar dispuestos a sacrificar un brazo para descuartizar al oponente. Estamos decididos a afrontar los retos y luchar para ganar”. Sus palabras son un aviso no solo para Corea del Sur, sino también para el resto del mundo tecnológico, que con cada movimiento de China en IA, chips y manufactura ve resonar el eco de una batalla global por la supervivencia y el liderazgo en la era digital.
En resumen, la tecnología mundial se encuentra en una encrucijada, con países y empresas vigilando de cerca los movimientos de China. La advertencia de Choi Tae-Won resuena como un recordatorio de que en esta ardua contienda, no basta simplemente seguir compitiendo: hay que estar dispuesto a todo para permanecer en el juego y eventualmente, lograr la victoria.