El actor Shia LaBeouf, de 39 años, volvió a ser protagonista de un escándalo durante el famoso Carnaval de Nueva Orleans. Según informes de medios estadounidenses, el 17 de febrero fue detenido tras aterrorizar a los asistentes del evento mientras paseaba visiblemente ebrio por la ciudad. Se le acusa de haber golpeado a dos hombres en el Barrio Francés y de haber proferido insultos homofóbos, lo que ha agravado las acusaciones en su contra. Horas después de su arresto, LaBeouf fue puesto en libertad, pero con cargos formales de agresión. Tras una nueva comparecencia ante el tribunal, la jueza Simone Levine ordenó que el actor inicie tratamiento por abuso de sustancias y se someta a pruebas de drogas semanales. Además, se le impuso una fianza de 100,000 dólares. Su abogado ha argumentado que no se encontraron sustancias ilegales en su organismo y minimizó los hechos al señalar que «estar borracho en Mardi Gras no es un delito».
Este altercado es el más reciente en un historial de problemas legales y personales que han empañado la trayectoria de LaBeouf, conocido por sus papeles en películas como Transformers. No es la primera vez que el actor se encuentra en el ojo del huracán por comportamientos similares; ya en 2014 fue expulsado de una función de Cabaret por mala conducta, y en 2017 fue arrestado varias veces por incidentes relacionados con intoxicación pública y conductas desordenadas. En el ámbito personal, su tumultuosa vida amorosa también ha sido objeto de la atención mediática; en particular, su matrimonio de idas y venidas con la actriz Mia Goth y su disputa legal con la cantante FKA Twigs, quien lo acusó de agresión sexual. La resolución judicial más reciente incluye restricciones de movimiento y contacto con las víctimas del incidente en Nueva Orleans, así como la denegación de la solicitud de viajar para eventos personales. LaBeouf deberá presentarse de nuevo en el tribunal el 19 de marzo para continuar con el proceso judicial en su contra.
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