La presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado su determinación de impulsar una reforma electoral que conserve su esencia original, pese a la falta de consenso con sus aliados de Morena, PT y PVEM. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que una reforma desdibujada sería inútil, tras semanas de tensas negociaciones y falta de acuerdos sobre los puntos más controvertidos: la reducción del financiamiento público a los partidos políticos y cambios en la elección de legisladores plurinominales. Estos aspectos han sido rechazados enérgicamente por sus aliados políticos, lo que ha frenado uno de los proyectos insignia de su administración. Sin embargo, la mandataria ha confirmado que presentará su propuesta electoral la próxima semana, ya sea con el apoyo de sus socios o sin él.
La resistencia del PT y PVEM frente a la reforma se centra en la protección de sus intereses, ya que las prerrogativas públicas son cruciales para su financiación y operación. Los escaños plurinominales, además, les garantizan representación en el Congreso, incluso sin triunfos en las urnas. A pesar de intentos de mediación y propuestas de transición que han sido discutidos en la mesa de trabajo coordinada por la Secretaría de Gobernación, no se ha alcanzado un acuerdo final. En este contexto, Sheinbaum ha demostrado su disposición a avanzar con una reforma integral, evitando enfrentamientos directos pero sin ceder en su objetivo de evitar un cambio fundamental diluido.
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