El ministro de Hacienda de Chile, Mario Marcel, ha abordado la reciente medida arancelaria impuesta por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que afecta a 95 países, incluyendo a Chile, con un arancel recíproco del 10%. Marcel, desde el Palacio de La Moneda, expresó que, aunque esta decisión representa un «shock» para la economía mundial, los efectos en Chile serán moderados. Destacó que los principales productos de exportación de Chile, como el cobre y la madera, están temporalmente exentos de estos aranceles debido a investigaciones de seguridad nacional. Esto podría beneficiar al país sudamericano al mejorar su competitividad frente a otros socios comerciales americanos. Sin embargo, productos como las uvas, arándanos y el salmón podrían ver afectadas sus posiciones en el mercado estadounidense. Marcel enfatizó que estas medidas arancelarias no tienen justificación y lamentó la visión de comercio global que considera una «suma cero», una perspectiva que no comparte el gobierno chileno.
Mientras tanto, el presidente Gabriel Boric, que se encuentra en una visita oficial en India, criticó las acciones de Trump, calificándolas de un intento de ejercer control unilateral en el comercio internacional. Boric resaltó la necesidad de que Chile defina su propio camino hacia el progreso sin depender de una «oligarquía tecnológica» emergente. A pesar de la incertidumbre global, Chile sigue comprometido con su tratado de libre comercio firmado con Estados Unidos en 2003 y reitera su enfoque en el comercio abierto. En este contexto, el mercado financiero chileno ha reaccionado favorablemente, con el índice principal de la Bolsa de Santiago alcanzando un nuevo máximo histórico, mientras el peso chileno ha ganado terreno frente al dólar. Marcel sugirió que esta valorización del peso podría ayudar a reducir la inflación en el país, que se ha mantenido en un 4.7% anual hasta febrero.
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