El senador demócrata Cory Booker ha establecido un nuevo récord en el Senado de Estados Unidos al permanecer de pie durante más de 24 horas seguidas, criticando al exmandatario Donald Trump. Sin tomar asiento ni hacer pausas para ir al baño, Booker llevó a cabo este desafío para manifestar su desacuerdo con las políticas y la presidencia de Trump, aprovechando el pleno del Senado como plataforma para sus críticas. Durante su intervención, que comenzó el miércoles por la mañana y se prolongó hasta el siguiente día, el senador por Nueva Jersey abordó una amplia gama de cuestiones, desde la gestión de la pandemia de COVID-19 hasta las controversias relacionadas con la inmigración y el medio ambiente.
El maratón oratorio de Booker no solo fue un acto de resistencia física, sino también una demostración de su profundo compromiso político y su habilidad para captar la atención pública y mediática. Aunque las posibilidades de que su acción conduzca a un cambio inmediato en las políticas o decisiones respecto a la figura de Trump son limitadas, el evento ha reavivado el debate interno del Partido Demócrata sobre la estrategia hacia el expresidente. Además, este gesto simbólico busca movilizar a los votantes y mantener vivo el espíritu crítico dentro del electorado, en un contexto político marcado por la tensión entre republicanos y demócratas. La hazaña también ha reavivado el interés en las dinámicas del Senado, ilustrando el uso del discurso como una herramienta de resistencia y protesta política.
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