
Un hombre que secuestró a un taxista en Madrid y lo obligó a conducir más de 260 kilómetros hasta el pequeño pueblo de Villoruebo, en la provincia de Burgos, fue detenido por la Guardia Civil tras pasarse varias horas atrincherado en una vivienda familiar. El secuestrador amenazó al conductor del taxi con una pistola y, tras llegar al municipio, lo liberó sin causarle daño. El conductor se encuentra en buen estado de salud. El operativo policial desplegado incluyó la intervención de un negociador para mediar con el secuestrador, quien finalmente se entregó a las autoridades.
El incidente fue denunciado por la esposa del taxista al no tener noticias de él, permitiendo a las autoridades localizar el vehículo mediante geolocalización. El alcalde de Villoruebo, Javier Arnaiz, señaló que el autor del secuestro es una persona conocida en el pueblo, que aparentemente padece problemas de salud mental. Tras liberar al taxista, el secuestrador se refugió en la casa de un vecino, quien al regresar de un paseo, encontró la zona cercada por efectivos de la Guardia Civil. Todo el pueblo fue sorprendido por la presencia del amplio dispositivo de seguridad desplegado en la zona para resolver la situación.
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