El prestigioso certamen gastronómico conocido como el XVI Concurso de Pinchos y Tapas Medievales está a punto de celebrar su esperada final en la histórica ciudad de Sigüenza, un evento que coincide coyunturalmente con el IX Centenario de su Reconquista. Este certamen reúne a los chefs más destacados de diversas localidades, desafiados a presentar creaciones que trasladen a los comensales a épocas medievales a través de sabores y técnicas ancestrales.
El chef Íñigo Tizón, del reconocido Bar Gran Sol en Hondarribia, ha sido seleccionado para representar a su localidad con su innovador pincho denominado ‘Sarandonga’. Esta creación culinaria promete ser una de las más llamativas del concurso. A primera vista, el pincho sorprende al semejar un tradicional arroz con leche, pero al degustarlo, se revela un exquisito arroz acompañado de bacalao, confeccionado con meticulosidad y talento culinario.
Cada elemento del ‘Sarandonga’ ha sido cuidadosamente pensado para desafiar las expectativas a través del paladar y la presentación. El puerro, confitado en mantequilla, establece una base cremosa, mientras que la brandada de bacalao, elaborada con sifón, aporta una textura ligera y suave, similar a un postre. La presentación en un cuenco de postre, acompañado de un plato y una cuchara de madera, potencia la experiencia sensorial, mientras que el toque final lo da un polvo de boletus deshidratados que emula la canela, adornado con pasta filo decorada para un acabado perfecto.
Esta edición cuenta con la participación de otros cinco renombrados chefs, quienes rivalizarán por el título internacional. Entre ellos destacan Cristian Solana del Restaurante El Puntido en Laguardia (Álava), Jorge Ruiz Luzuriaga del Bar Restaurante Florida en Estella-Lizarra (Navarra), María Rello del Bar Las Piscinas en Almazán-Soria, Sergio Bajá del Asador Bajá en Sigüenza (Guadalajara), y José Mário Magalhães de A Adega en Marvão (Portugal).
El concurso, impulsado por la Red Medieval, impone un requisito fundamental: los pinchos deben incluir ingredientes precolombinos, manteniendo la fidelidad a la culinaria de la Europa medieval. No obstante, el uso de técnicas modernas está permitido, lo que permite a los chefs introducir un toque de innovación en sus propuestas.
La esperada final que tendrá lugar en Sigüenza se perfila como un evento inolvidable, donde convergerán historia, cultura y gastronomía, celebrando el arte culinario medieval en su máxima expresión. Con la participación de Íñigo Tizón y su ‘Sarandonga’, las expectativas son altas, prometiendo deleitar y sorprender tanto al jurado como al público asistente.