El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la creación de un nuevo fondo soberano denominado «España crece», que movilizará 23.000 millones de euros para la construcción de hasta 15.000 viviendas asequibles al año. Este fondo, que busca reforzar el acceso a la vivienda pública, utilizará 10.500 millones de euros en préstamos no utilizados del Plan de Recuperación europeo y 2.800 millones adicionales en transferencias. La gestión del fondo recaerá en el Instituto de Crédito Oficial (ICO), con la intención de ampliar significativamente su capacidad financiera mediante instrumentos de deuda y la participación del sector privado. Sánchez presentó este ambicioso proyecto en el Colegio de Arquitectos de Madrid, subrayando la importancia de no permitir que el lucro se convierta en el principal motor para los inversores: «Vamos a extender al inversor privado una alfombra roja, pero no para especular con un derecho constitucional, sino para construir un hogar para los ciudadanos con dificultades para acceder a una vivienda».
Además del sector de la vivienda, el fondo soberano se centrará en incrementar la competitividad de las empresas españolas, favorecer la transición energética y promover la digitalización. Esta iniciativa surge de la necesidad de reciclar fondos comunitarios antes de su caducidad en 2026 y ofrecer al Gobierno una herramienta para redoblar sus recursos en un contexto presupuestario paralizado. A pesar de ello, la oposición ha manifestado críticas a este instrumento, con el Partido Popular acusando al Gobierno de maquillar su gestión del plan europeo de recuperación y reciclar préstamos a los que había renunciado, afirmando que el fondo no se asemeja a los tradicionales fondos soberanos de países ricos en recursos naturales. No obstante, el Gobierno defiende que el fondo proporcionará continuidad al impulso inversor más allá del final del mecanismo europeo de recuperación.
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