En un contexto de creciente incertidumbre geopolítica y comercial, Samsung Electronics, el gigante tecnológico surcoreano, ha confirmado que implementará un aumento en el precio de sus memorias DRAM y NAND Flash, que oscilará entre un 3 % y un 5 %. Esta decisión sigue los pasos de Micron, que recientemente también anunció incrementos en sus tarifas. Se espera que SK Hynix, el tercer gran actor del sector, pueda adherirse a esta tendencia pronto. Este movimiento marca una clara tendencia alcista en el sector tecnológico, impactando directamente al consumidor final.
Samsung lidera el mercado global de memoria con un 41,5 % de participación en el mercado DRAM y un 36,9 % en NAND Flash. Junto a Micron, ambas compañías dominan aproximadamente el 64 % del mercado DRAM y más del 52 % de NAND Flash, lo que significa que cualquier ajuste de precios tiene consecuencias globales significativas.
Uno de los principales motores detrás de este incremento es el temor a nuevos aranceles por parte de los Estados Unidos. Aunque actualmente los semiconductores no son directamente afectados, las empresas tecnológicas han comenzado a acumular hardware por precaución, generando una mayor demanda que a su vez permite a los fabricantes ajustar los precios al alza. Además, Samsung busca contrarrestar una caída prevista en sus beneficios del primer trimestre de 2025, que se proyectan en 3.200 millones de dólares, un 27,8 % menos que el año anterior.
El incremento de precios no es uniforme en todas las tecnologías. Mientras que los precios de los chips DRAM DDR4 para PC se han mantenido estables, la demanda de DDR5, especialmente en ámbitos de alto rendimiento y gaming, ha incrementado en un 12 %. La memoria NAND Flash ha experimentado un alza del 9,6 %, marcando el tercer mes consecutivo de aumentos.
Esta estrategia de ajustes de precios en Samsung refleja su intención de capitalizar las dinámicas actuales del mercado y el contexto geopolítico para mejorar su rentabilidad en el segmento de memorias. Las previsiones sugieren que los aumentos proseguirán durante el año, impulsados por una demanda sostenida y una oferta restringida por los grandes actores del sector.
Analistas destacan que estos ajustes de precio, aunque parecen moderados a corto plazo, podrían tener efectos acumulativos importantes, impactando a consumidores y fabricantes que dependen de estas memorias para sus productos. Mientras tanto, la industria tecnológica maximiza sus márgenes en un entorno de alta demanda y turbulencia comercial.