
Este jueves culminó en Panamá la segunda y última jornada del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por el CAF-banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, en colaboración con el Grupo Prisa. Diseñado inicialmente para fortalecer lazos comerciales, el evento evolucionó hacia una cumbre multilateral de alto contenido político, descrita como un «Davos latinoamericano». Siete jefes de Estado, un presidente electo y 6,000 invitados participaron, debatieron y reflexionaron sobre el rol de América Latina en el contexto mundial actual. El alcalde de la Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, propuso ampliar el alcance del foro para incluir también a alcaldes de la región, inspirándose en iniciativas lideradas por sus homólogos colombianos.
En la jornada, Joseph Oughourlian, presidente del Grupo Prisa, enfatizó la importancia de la educación de calidad y la información independiente como pilares imprescindibles para el fortalecimiento de los estados en la región. Asimismo, figuras como el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, destacaron la necesidad de crear una cultura de confianza y enfrentar la desinformación. Juan Manuel Santos, expresidente de Colombia, alertó sobre el riesgo de la irrelevancia internacional de la región si no define un rumbo claro. Con un enfoque en la unidad y la integración, los líderes participantes buscan que América Latina sea un actor relevante en la reconfiguración del orden mundial, abogando por certidumbre y soluciones colectivas frente a desafíos como la situación en Venezuela. Las deliberaciones y discursos evidenciaron una región en busca de generar certidumbres internas, en un panorama mundial cada vez más incierto.
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