La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, ha sido oficialmente presentada como ministra de la Presidencia por el actual mandatario, Rodrigo Chaves, quien es su mentor político. Este nombramiento se realiza poco antes de que Fernández asuma la presidencia el próximo 8 de mayo. Chaves ha manifestado su intención de ser parte del próximo gobierno, planteándose como posible mano derecha de Fernández. Este movimiento político asegura una transición suave, mientras que Chaves ha delegado en Fernández la coordinación del Gobierno actual, hasta que los nuevos legisladores tomen sus escaños el 30 de abril. La designación ha generado críticas en las redes sociales, ya que se percibe como un gesto de subordinación hacia Chaves, a pesar de que Fernández ya había ocupado este cargo en 2024 antes de dedicarse totalmente a su campaña electoral.
Durante una reciente conferencia de prensa, Chaves expresó su deseo de continuar sirviendo al país a través de un posible cargo en el gabinete de Fernández, desestimando otras oportunidades laborales para seguir contribuyendo a la nación. Fernández, quien ganó las elecciones con el 48% de los votos, ha sido blanco de críticas de la oposición, que la califica como una figura sometida a Chaves. Sin embargo, Fernández y su equipo aseguran que su mandato subrayará su autonomía y continuará las políticas orientadas a reforzar el Estado y combatir el crimen organizado. En círculos oficialistas, se ha discutido la posibilidad de reformar la ley para permitir una mayor continuidad política, lo cual podría abrir las puertas a una futura candidatura de Chaves en 2030.
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