En un intento por disminuir la creciente congestión en las principales vías de la capital, el Ayuntamiento de Madrid ha anunciado nuevas medidas de restricción de tráfico que entrarán en vigor el próximo mes. Estas acciones son parte de una estrategia más amplia para mejorar la calidad del aire y fomentar el uso de transporte público y sostenible. Según fuentes municipales, se establecerá un área de bajas emisiones donde solo tendrán acceso vehículos con las etiquetas ambientales más limpias. La medida busca también reducir el número de vehículos en circulación en un 30%, lo que, según estimaciones, contribuirá significativamente a disminuir los niveles de dióxido de nitrógeno en el aire de la ciudad.
Además, la administración local tiene previsto incrementar la flota de autobuses eléctricos y expandir la red de carriles bici para ofrecer alternativas de transporte eficientes y ecológicas. Voceros del consistorio han señalado que esta iniciativa se presenta como un esfuerzo por cumplir con los compromisos internacionales en materia de sostenibilidad y combate al cambio climático. Mientras tanto, sectores críticos han expresado su preocupación por el impacto económico que las restricciones podrían tener en los pequeños comercios del centro, aunque el Ayuntamiento ha asegurado que se implementarán programas de apoyo para mitigar los efectos negativos y facilitar la transición hacia un modelo de movilidad más sostenible.
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