

Un informe de Santander AI Lab y la Fundación General CSIC sostiene que la inteligencia artificial aplicada a la empresa deja atrás el modelo único para todos y avanza hacia sistemas especializados por sector, con soberanía sobre los datos y bajo un marco regulado. El estudio, titulado ‘La nueva frontera europea de la IA B2B’, analiza más de 10,3 millones de documentos y 326.000 publicaciones especializadas.
Según el informe, Europa podría ganar terreno frente a Estados Unidos y China precisamente en este terreno, el de una IA diseñada para necesidades concretas de sectores regulados, como la banca, donde el control y la auditabilidad de los datos pesan tanto como el rendimiento del modelo.
José Manuel de la Chica, director de Santander AI Lab, resume el cambio de fase: las empresas deben pasar de experimentar con modelos generalistas a implementar una IA B2B industrial, soberana y gobernable. El informe apunta directamente a los Small Language Models (SLM) y a arquitecturas de RAG soberano como las piezas que permiten aprovechar la IA generativa sin perder el control sobre el conocimiento propio de cada organización.
Europa invierte menos que Estados Unidos y China en este terreno, pero el informe defiende que puede liderar los segmentos donde la confianza, la seguridad y el cumplimiento normativo pesan más que la escala. Esta idea conecta con el debate sobre la soberanía tecnológica que impulsa Bruselas en chips, nube e IA, y con las voces que piden a Europa innovar más allá de las grandes infraestructuras de cómputo para competir de verdad.
El informe plantea la aplicación de normas como el AI Act, DORA, el RGPD y NIS2 no solo como una obligación legal, sino como una ventaja competitiva para las organizaciones que integren gobernanza y gestión de riesgos desde el diseño de sus sistemas de IA, en lugar de añadirla después como parche.
El estudio nace de la colaboración entre Santander AI Lab y la Unidad de Vigilancia Estratégica de la Fundación General CSIC. Jorge Cabero, director de Innovación de la FGCSIC, subraya que la vigilancia estratégica permite anticipar oportunidades y gestionar riesgos en un entorno tecnológico que cambia cada pocos meses, algo que también se aprecia en episodios recientes como el apagón de Anthropic, que dejó claro hasta qué punto la IA ya funciona como infraestructura crítica para muchas empresas.
Santander AI Lab y la Unidad de Vigilancia Estratégica de la Fundación General CSIC.
Modelos de lenguaje de tamaño reducido, más fáciles de controlar y auditar que los grandes modelos generalistas, pensados para tareas específicas dentro de una organización.
El AI Act, DORA, el RGPD y NIS2, como marco que puede convertirse en ventaja competitiva si se integra desde el diseño de los sistemas de IA.
Porque es un sector muy regulado donde el control y la auditabilidad de los datos resultan tan importantes como el rendimiento del modelo de IA.
El informe sostiene que sí, no compitiendo en escala de inversión sino liderando los segmentos donde pesan la confianza, la seguridad y el cumplimiento normativo.
