
El repollo, históricamente relegado a un papel secundario en la gastronomía por su asociación con guisos y potajes considerados aburridos y malolientes, ha resurgido con fuerza en la escena culinaria moderna. Este fenómeno, bautizado como la «revolución repollo», está siendo impulsado por el auge de las redes sociales, donde plataformas como Instagram, TikTok y Substack están llenas de innovadoras recetas que revalorizan esta hortaliza. Famosas como Paula Pedret han contribuido a este renacimiento gastronómico, transformando el repollo en un ingrediente versátil y deseado, con preparaciones que abarcan desde asados con miso hasta sofisticadas vinagretas. La clave de su reciente popularidad radica no solo en su nueva presentación más atractiva, sino también en sus beneficios para la salud, siendo una fuente asequible de fibra, antioxidantes y vitaminas, en tiempos donde el interés por una dieta más verde y económica es creciente.
El interés por el repollo también ha sido alimentado por la tendencia hacia los fermentos, que han transformado esta verdura en una delicadeza probiótica benefactora del sistema digestivo. Variedades como el kimchi y el chucrut han ganado protagonismo por su sabor distintivo y sus propiedades saludables. Expertos en fermentación, como David Feito de Satori Fermentos, destacan el repollo como un ingrediente fundamental por su capacidad de adaptarse a diversos sabores y técnicas culinarias. Paralelamente, creadores de contenido asiáticos han puesto de manifiesto la versatilidad del repollo en la cocina oriental, promoviendo su uso en platos desde dumplings hasta salteados con técnicas japonesas como el «yamitsuki». Este resurgir del repollo, lejos de ser una moda pasajera, parece incentivar un cambio estable en la percepción pública, que la ve ahora como una opción deliciosa y adaptable para una saludable variedad de preparaciones culinarias.
Leer noticia completa en El Pais.
