El expresidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, se encuentra en el centro de una controversia después de que el rey emérito, Juan Carlos I, haya presentado una denuncia en su contra por «expresiones calumniosas e injuriosas». Revilla, que ha sido un destacado crítico de las supuestas irregularidades del exmonarca, ha expresado su desconcierto ante la acción legal, destacando la inviolabilidad de Juan Carlos como un obstáculo legal para cualquier acción en su contra. El líder del Partido Regionalista de Cantabria ha afirmado que enfrentará el proceso judicial con seriedad y ha defendido sus comentarios previos, en los que denunció la corrupción asociada al rey, como parte de su rechazo a las injusticias y privilegios. En una comparecencia, Revilla cuestionó por qué la denuncia se dirigió solo a él y no a otros que han hecho afirmaciones similares sobre Juan Carlos I.
Revilla ha anunciado que asistirá al acto de conciliación con normalidad y ha instado al rey emérito a que se presente en España, criticando la percepción de impunidad asociada a su figura. Durante una conferencia en Santander, el expresidente cántabro subrayó que su crítica responde a un compromiso con la transparencia y la justicia, recordando momentos de decepción personal debido a la revelación de los manejos financieros del monarca en el extranjero, que ha impactado su previamente positiva relación con él. Además, Revilla destacó que afrontará el proceso judicial como cualquier ciudadano, acompañado por el abogado José María Fuster. A pesar del respaldo legal que Juan Carlos I ha conseguido, Revilla, con emotividad, recalcó que esta acción se enmarca en un intento de silenciar voces críticas en una España donde su figura sigue siendo popular, aunque cada vez más cuestionada.
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