El panorama para los derechos humanos, el ambientalismo y la prensa en América es cada vez más sombrío, según el informe anual de CIVICUS Monitor titulado «Poder Ciudadano 2025». Publicado un día antes del Día Internacional de los Derechos Humanos, el estudio revela que de los 35 países en el continente, solo 10 poseen un entorno cívico «abierto». El resto enfrenta diferentes niveles de presión que han resultado en un «retroceso generalizado» de las libertades. En su categorización, el informe ubica a Cuba, Nicaragua y Venezuela como países con un entorno cívico «cerrado», donde prácticamente todo tipo de participación ciudadana, ya sea protesta o libertad de expresión, se vuelve imposible. El documento también señala el preocupante deterioro en democracias consideradas consolidadas, como Estados Unidos y Argentina, que han descendido recientemente de la categoría «reducido» a «obstruido», mostrando signos de una deriva autoritaria.
Particularmente alarmante es la situación para los defensores de derechos humanos, quienes enfrentan detenciones, asesinatos y campañas de desprestigio. Doce países del continente, incluyendo Brasil, Colombia y México, registran asesinatos de activistas debido a su labor. El Acuerdo de Escazú, vigente desde 2022, busca ofrecer salvaguardias a los ambientalistas, pero su implementación continúa en suspenso en muchos Estados. Además, el informe destaca la persecución transnacional de activistas exiliados de Cuba, Venezuela y Nicaragua, con reportes de agresiones y asesinatos, como el caso del nicaragüense Roberto Samcam en Costa Rica. Estos incidentes reflejan un contexto regional donde, incluso en países con protecciones cívicas, las libertades están bajo amenaza constante.
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